FORMACIÓN DEL PSICÓLOGO. INTERESES Y MOTIVACIONES DE LOS ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA DE LA UBA
Dr. Héctor Scaglia, Mgter María Teresa Lodieu, Lic. Marta Déboli, Lic. Gervasio Noailles, Lic. Julián Antman
Institución: Ciclo Básico Común. Universidad de Buenos Aires
Palabras clave: Formación del psicólogo- Representación profesional- Imaginario social- Área clínica
Introducción
La amplitud
del campo a indagar, -orientación masiva de la matricula universitaria, hacia
la carrera de Psicología, orientación hegemónica hacia el área clínica-, nos
obligó a delimitar nuestro objeto de estudio a fin de poder circunscribir y
diseñar un plan investigativo. Tomamos como eje central de nuestra indagación
la representación profesional del psicólogo porque consideramos que las
características de esta representación nos podía aportar conocimientos o nuevos
interrogantes sobre la orientación hacia esta práctica profesional y sobre las
razones de la hegemonía clínica.
Las materias
que componen la currícula de la carrera de Psicología de la UBA tienen una
orientación predominante hacia el área clínica, a fin de descartar que este
predominio fuera el determinante de la orientación hacia esa práctica
profesional, nuestra primera investigación tomó como objeto de estudio a los
estudiantes ingresantes al área de humanidades del Ciclo Básico Común (CBC), en
particular a los estudiantes de la materia Psicología. Fueron administradas 414
encuestas ni bien se iniciaba el ciclo lectivo para evitar que los contenidos
de la materia pudieran ejercer alguna influencia sobre la representación social
del psicólogo en esta población estudiantil.
En nuestra
segunda investigación investigamos la representación profesional del psicólogo
en estudiantes de distintos niveles de la carrera de Psicología de la Facultad
de Psicología de la UBA.
A fin de
responder a distintos interrogantes que surgieron a lo largo de este proceso
investigativo, iniciamos un estudio sobre los orígenes y las características de
la carrera de Psicología y su conexión con el contexto sociohistórico.
El auge de la Psicología en la Argentina
Una serie
investigaciones sobre las
Instituciones de Enseñanza Superior en Salud y el número de profesionales en el
sector salud muestran el alto crecimiento de las instituciones y de los
profesionales del campo de la psicología (Abramzón, M. y Cadile M., 2001).
En cuanto a la cantidad y a la distribución de los
psicólogos, los trabajos comparativos entre distintos países realizados por
Modesto Alonso (1999) señalan el alto porcentaje de psicólogos en nuestro país
y su concentración en la Ciudad de Buenos Aires.
Psicología es la tercer carrera, en cuanto al número de
inscriptos al CBC de la UBA, para el año en curso. Ingresantes a: Abogacía
6959, Medicina 6724, Psicología 6302. La inscripción a Psicología presenta, con
respecto al año anterior, un incremento del 10,05%.
Alonso (1999) consigna que un 85% de los psicólogos se dedica al campo clínico. Esta es una tendencia histórica, en un trabajo realizado con egresados entre 1961 y 1970, afiliados a la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, un 90% se dedicaba a la clínica (Litvinoff y Gomel, 1975). La actividad clínica era “... alguna clase de terapia de índole psicoanalítica (Plotkin, 2003: 221-222).
Marco teórico
La investigación se ha desarrollado teniendo como marco teórico a la teoría las representaciones sociales, en particular al enfoque procesual de la misma, desarrollado por Serge Moscovici (1979) y de Denise Jodelet (1988).
Jodelet
postula que “las representaciones sociales constituyen son modalidades de
conocimiento práctico orientados a la comunicación, la comprensión y el dominio
del entorno social, material e ideal” (Jodelet, 1988:474)
Dentro de las corrientes con un enfoque procesual, Moscovici
y Jodelet, plantean que las “las
representaciones sociales deben ser analizadas en relación con los procesos de
la dinámica social y de la dinámica psíquica” (Banchs,.2000 : 3). El
enfoque procesual se caracteriza por considerar que para acceder al
conocimiento de las representaciones sociales, se parte de un abordaje
hermenéutico, “entendiendo al ser humano
como productor de sentidos, y focalizándose en el análisis de las producciones
simbólicas, de los significados, del lenguaje, a través de los cuales los seres
humanos construimos el mundo en que
vivimos” (Banchs, op. cit.: 6)
Las
conclusiones de la primera investigación nos permiten afirmar que los
ingresantes a la carrera de Psicología indagados llegan al CBC con una
inclinación ya predeterminada hacia el área clínica. A través de las distintas
respuestas al cuestionario y en los grupos focales pudo construirse un modelo
representativo hegemónico del psicólogo presente en los discursos de los
ingresantes.
El psicólogo es
imaginado en un consultorio particular “propio”,
sentado en un sillón con un paciente recostado en un diván.. Esta
representación remite a una práctica profesional asistencial de carácter
individual e identifica al psicólogo con un psicoanalista. Esta representación
hegemónica de psicólogo-psicoanalista, se convierte en un modelo identificatorio
ideal al que se quiere arribar. Dos frases extraídas de los protocolos de los
ingresantes ilustran esta representación:
“Yo no tengo idea de lo que es el tratamiento pero me gusta... el consultorio.... el diván” “el trabajo ideal sería tener un consultorio propio” (1. P. 380)[ii].
El anclaje es una
asignación de sentido porque inserta a la nueva representación y la relaciona
con otros elementos del universo simbólico. En este caso, los campos de
intervención del psicólogo son anclados
a los campos de intervención del psicoanalista configurando la representación
social del mismo.
En nuestra segunda investigación, la población indagada, mediante encuestas y entrevistas en profundidad, fueron estudiantes de distintos niveles de la carrera de Psicología, los resultado muestran que esta representación del psicólogo psicoanalista vuelve a ser hegemónica y aparece como la identidad profesional deseada, aunque imaginen como trabajo posible otra actividad.
“Tener un consultorio propio y gran cantidad de pacientes.... ” (Pregunta 34) “Clínica o selección de personal” (Preg. 33) (2. Protocolo 44, 26 materias).
Las respuestas relevadas por el cuestionario ubican al psicoanálisis en un lugar nodal en la carrera. En torno a él giran todas las elecciones que realizan los estudiantes. Las materias que más les han interesado son Psicoanálisis Freud, en primer término seguida por Psicopatología. A nivel de las materias optativas la elección también se orienta hacia ese perfil, siendo la más elegida Psicoanálisis Escuela Francesa. Los motivos que aducen refieren a la necesidad de profundizar los conocimientos psicoanálticos. ). En el imaginario colectivo, estas materias, se ubican también como básicas para la formación profesional.
Elección : Psicoanálisis Escuela
Inglesa y Psicoanálisis Escuela Francesa: “Por que no te podés
recibir sin saber de ellas” (2. Protocolo 3: 18 materias)
Freud es el autor elegido preferido, en primera opción, por el 73,7% de los estudiantes. En una segunda opción es Lacan el que focaliza el interés estudiantil. Si relacionamos algunas respuestas, encontramos que 68 estudiantes que responden Freud en primera opción como autor favorito, eligen la clínica como trabajo ideal.
Comparando los autores que más les gustaron entre las
elecciones de los estudiantes de 11 materias o menos con los de 25 materias o
más, se observa que las elecciones en primer término siguen siendo iguales, es
decir la elección recae sobre Freud. En una segunda opción en los estudiantes
de hasta 11 materias aparece Piaget, en cambio, en los de 25 o más materias el
autor preferido es Lacan.
Están o han estado en tratamiento psicoterapéutico el 53,3%
de los estudiantes encuestados. La modalidad del tratamiento es en el 47,7% de
los casos psicoanalítica. Un 21,3% responde: individual, sin hacer referencia a
la teoría que subyace a la práctica. Tratamiento grupal responde un 4%.
Tratamiento de orientación gestáltica contesta el 2,5% y cognitiva el 1% de los estudiantes.
El inicio del tratamiento en el 74,1% de los encuestados fue posterior al inicio de la carrera. Interrogados sobre si consideraban que la realización de un tratamiento constituía un requisito para cursar la carrera de Psicología, dan una respuesta afirmativa el 56,8% de los estudiantes. Del 43,2% que responde en forma negativa, al explicitar las razones de sus respuestas un 24,5% aclara que no es un requisito pero que es necesario cuando se tienen más materias, o cuando se está cercano a recibirse, o para dedicarse a la clínica, o para ejercer como psicólogo.
Podemos pensar, en base a las respuestas y las explicaciones con las que los estudiantes argumentan sus respuestas que si bien los estudiantes ya traen al ingreso a la Facultad una representación profesional hegemónica de índole clínica psicoanalítica asistencial, esta representación se refuerza por la curricula de la carrera y por el predominio de docentes con esa orientación. En ese circuito interactivo, la identidad profesional del psicólogo no sólo pasa a ser equivalente a la del psicoanalista, -siendo incluso ésta la denominación con que se identifican algunos psicólogos-, sino parece constituirse como en la única identidad profesional posible[iii].
“La psicología no me interesa mucho, me interesa el psicoanálisis” (Preg.32) “Psicoanalista” (Preg. 33 cómo imagina su actividad como psicólogo) “ (2. Protocolo 207, 26 materias)
Algunos elementos de la historia de la construcción de la carrera de psicología y de la identidad profesional pueden ser necesarios para pensar esta identificación.
“A comienzos de los años ’70, el 95% de una muestra representativa de psicólogos estaba en tratamiento analítico o lo había estado con anterioridad. De este grupo, el 82% estaba o había estado en análisis con un psicoanalista formado en la APA mientras que sólo el 11% había elegido a otro psicólogo como terapeuta (Plotkin, op.cit. 223).
Algunas respuestas permiten configurar un imaginario
profesional algo diferente.
“Participar en el Gerenciamiento y Programación de los planes de Salud Mental Pública” (2. Protocolo 18, 24 materias).
Sin embargo, algunas de estas diferencias parecen responder a las elecciones a las elecciones laborales posibles, lo que no impide que la actividad ideal continua siendo la clínica psicoanalítica.
“Psicología comunitaria.” (Preg.33) “Si me sintiera capaz, trabajando en un consultorio en forma psicoanalítica” (Preg 34) (2. P.257).
Interrogados sobre cuál sería la función de la psicología en
la sociedad, observamos que las respuestas que hemos categorizado dentro del
área clínica suman un 22,4%. Luego, un 16,8% de las respuestas refieren a la
atención primaria de la salud, prevención o a la atención de la salud mental.
Para un 13,4% el psicólogo debería ayudar a ordenar
los problemas sociales. Un 6,2% aparece más marcada con la situación imperante
en el año 2002 y las respuestas pueden categorizarse como “ayudar ante la
crisis actual”. En base a estas respuestas vemos una cierta diferencia entre
cuál es la actividad deseada como práctica profesional futura- enrolada en el
área clinica asistencial individual- y las respuestas a la función del
psicólogo que remiten más a un área social-comunitaria.
“En
otros países, la ‘psicología científica’ (experimental) ya era un campo de
saber bien consolidado cuando surgió el psicoanálisis” [...]...”En la Argentina, por el contrario, el sostén
de la psicología como ciencia a partir de la creación de las carreras estuvo
claramente asociado al psicoanálisis.”[...] ”.‘la psicología llegaba a ser
una ciencia’ sólo a través del psicoanálisis” (Grego y Kaufman, 1973).
Según
el plan de estudios de la carrera de psicología los estudiantes para terminar
el ciclo de grado tienen que aprobar 22 materias obligatorias y 6 seis materias
optativas. En el segundo cuatrimestre del año 2002, de un total de 59 materias
optativas ofertadas a los estudiantes del ciclo de formación profesional, 26
(44%) correspondieron al área clínica; 19 (32%) al área social comunitaria; 6
(10%) al área educacional; 4 (7%) trabajo y 4 (7%) al área justicia.
Los resultados de nuestras
investigaciones demuestran una prevalencia de la representación profesional
clínica en los ingresantes y en los estudiantes de Psicología, representación
que se realimenta a lo largo de la carrera, pero que se asienta en una
representación social del psicólogo previa al ingreso universitario. En ese
sentido consideramos que se deben buscar las fuentes de esa representación en
los procesos históricos, políticos y culturales que propiciaron la difusión de
la psicología y del psicoanálisis en nuestro medio. El discurso cotidiano en
radio, en películas o en la televisión argentina muestra la impronta de
lenguaje psicológico-psicoanalítico.
Bibliografía
Abramzón, M., Cadile, M. (2001) “Recursos humanos en Salud
en la Argentina: análisis de su evolución” 1992-1998 en Recursos Humanos en Salud en Argentina/2001 OPS/OMS Buenos Aires.
Alonso, Modesto (editor) (1999): “Psicología en Argentina”
en Psicología en las Américas.
Caracas: Sociedad Interamericana de Psicología.
Banchs, Maria (2000): “Aproximaciones procesuales y
Estructurales al estudio de las Representaciones Sociales.” Publicación
Electrónica.
Eurasquin, C. et al. (2000): “Psicólogos en instituciones
educativas: representaciones del rol y modalidades de intervención”. VIII Anuario de Investigaciones.
Secretaría de Investigaciones. Facultad de Psicología. UBA
Grego, B. y Kaufman, I. (1973): “El lugar del psicólogo en
el proceso de producción del psicoanálisis en Buenos Aires”, en El rol del Psicólogo. Buenos Aires.
Nueva Visión.
Jodelet, D. (1988): “La representación social: fenómenos,
concepto y teoría” en Moscovici, S. Psicología Social II. Barcelona. Paidós.
Litvinoff, N. y Gomel, S. (1975): El psicólogo y su profesión. Buenos Aires: Nueva Visión.
Moscovici, Serge (1979): El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires: Editorial
Huemul.
Paéz, Dario (1987): “Características, funciones y proceso de
formación de las representaciones sociales”, en Páez, D., Pensamiento, individuo y sociedad. Cognición y representación social. Madrid.
Fundamentos.
Plotkin; Mariano Ben (2003): FREUD EN LAS PAMPAS. Orígenes y desarrollo de una cultura
psicoanalítica en la Argentina (1910-1983). Buenos Aires. Editorial
Sudamericana
[i] Este proyecto
se materializó en dos investigaciones subsidiadas por UBACYT: “Representación del quehacer profesional del psicólogo en
estudiantes ingresantes a la carrera de Psicología” (AU18), dirigida por el Dr.
Héctor Scaglia, se realizó en el curso del año 2000. “Prevalencia de la
representación clínica en los ingresantes y en los estudiantes de la carrera de
Psicología” (U012), Director Dr. Héctor Scaglia, Co-Directora Mgter María Teresa Lodieu está actualmente en
curso.
[ii] El número 1
indica un protocolo de la primera
investigación, el número 2 refiere a la segunda.
[iii] En este
sentido es interesante recordar las investigaciones llevadas a cabo por
Cristina Eurasquin (2000, 2001) sobre los psicólogos que se desempeñan en el
área educacional.