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EL TRABAJO IDEAL Y LA INSERCIÓN PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO: EL CASO DE LOS CONCURRENTES DE SALUD MENTAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

 

Autor: Lic. Julián ANTMAN

Dirección: Argañaraz 61 Dpto. 4 – Capital (1414)

Teléfono: 4864-2455

E-mail: dyl@arnet.com.ar

Web site: www.julianantman.com.ar

Becario de Investigación UBACYT, Categoría Maestría. Proyecto: “Representaciones Sociales acerca del quehacer Profesional del Psicólogo: el caso de las Concurrencias de Salud Mental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, Dpto. IV, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos Aires. Director Dr. Héctor Scaglia.

 

Area temática: Psicología social, política y comunitaria

 

Resumen:

En el marco del proceso investigativo del proyecto “Representaciones Sociales del quehacer del psicólogo: el caso de las Concurrencias de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires” y "Prevalencia de la representación profesional clínica en los ingresantes y en los estudiantes de la carrera de Psicología”, la presente comunicación aborda la temática del trabajo ideal del psicólogo.

En particular el trabajo se refiere a los aspirantes a la Concurrencia; pero, al ser éste un dispositivo de elección masiva por parte de los psicólogos recién recibidos, puede considerarse que las respuestas obtenidas se correlacionan con los recientes graduados en general.

Por otro lado, se arriba a conclusiones convergentes con la comparación de una muestra de estudiantes del último año de la carrera de Psicología de la UBA y la triangulación con de investigaciones vinculadas con la temática.

El análisis aborda la dimensión histórica de la inserción profesional como determinante en la identidad del psicólogo, y plantea la poca variación existente en el modelo de inserción profesional a lo largo de la historia de la profesión.

Este trabajo de carácter descriptivo y exploratorio, intenta reflexionar sobre los posibles efectos en la inserción profesional que posee la impronta del trabajo ideal.

 

Palabras Clave: Ideal del psicólogo, psicólogos concurrentes, inserción profesional, identidad profesional.

 


EL TRABAJO IDEAL Y LA INSERCIÓN PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO: EL CASO DE LOS CONCURRENTES DE SALUD MENTAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

 

Introducción

En el marco del proceso investigativo del proyecto “Representaciones Sociales del quehacer del psicólogo: el caso de las Concurrencias de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires”[1] y "Prevalencia de la representación profesional clínica en los ingresantes y en los estudiantes de la carrera de Psicología”[2], la presente comunicación aborda la temática del trabajo ideal del psicólogo.

En particular el trabajo se refiere a los aspirantes a la Concurrencia; pero, al ser éste un dispositivo de elección masiva por parte de los psicólogos recién recibidos, puede considerarse que las respuestas obtenidas se correlacionan con los recientes graduados en general.

Por otro lado, se arriba a conclusiones convergentes con la comparación de una muestra de estudiantes del último año de la carrera de Psicología de la UBA y la triangulación con investigaciones vinculadas con la temática.

El análisis aborda la dimensión histórica de la inserción profesional como determinante en la identidad del psicólogo, y plantea la escasa variación existente en el modelo de inserción profesional a lo largo de la historia de la profesión.

Este trabajo de carácter descriptivo y exploratorio, intenta reflexionar sobre los posibles efectos en la inserción profesional que posee la impronta del trabajo ideal.

 

La muestra, instrumento y metodología

Se entrevistaron un total de 20 ingresantes a la Concurrencia. El 90% (18) fueron mujeres y hubo solo 2 varones. El promedio de edad de la muestra es de 28 años, siendo la más joven de 23 y la mayor de 52 años. El 85% son psicólogos graduados en la UBA y tres psicólogas (15%) se recibieron en la Universidad de Belgrano.

El muestreo fue intencional. Durante la adjudicación a los cargos[3] se abordó a los profesionales, a quienes se le realizó una entrevista que hacía foco en tres ítems: Elección de la concurrencia como espacio de inserción; sensaciones acerca del trabajo ad-honorem que dicho espacio conlleva y, en relación con el tema que estamos analizando, los concurrentes contestaban a la siguiente pregunta: ¿Cuál sería tu trabajo ideal como psicólogo/a?

Al existir la posibilidad de diálogo (a diferencia de un cuestionario auto-administrable), se intentó que el entrevistado responda tanto por un lugar de trabajo como por un quehacer vinculado a la profesión.

Las entrevistas fueron transcriptas en su totalidad y analizadas con el software Atlas.ti, logrando un mejor análisis, categorización y comparación con otras fuentes cualitativas.

 

Resultados obtenidos

“El clima exitista fue propicio al boom del psicoanálisis [...] se fue instaurando, en los actores de ‘lo psi’ una subjetividad, que fue costando cada vez más separar del entusiasmo que sentían por participar de un modelo social-profesional prometedor [...]. Todo esto encontró en los Servicios de Psiquiatría de los Hospitales Generales [...] una profesionalidad identificada con un porvenir sin obstáculos. En su perfil confluía el altruismo de una práctica que lucía ‘honoraria’ en lo hospitalario y provechosa en la consulta privada. Esa ecuación de popularidad matutina y prestigio vespertino, reproducía la tradicional imagen médica que la ‘peste’ freudiana había amenazado subvertir”

 

(Blas de Santos, 1997: 122)

 

El primer dato que resalta por su peso en los fragmentos del discurso de los entrevistados, es la reproducción del modelo de práctica profesional de los años 60 y 70:

“Trabajar medio día en un hospital, con un puesto pago y medio día atendiendo pacientes o en una institución”, (Mujer, 30 años)

“Tener un consultorio y trabajar en un hospital a la mañana...”, (Mujer, 26 años)

“Algún buen hospital, con un sueldo por lo menos mínimo y, o sea que esté bueno, que esté contenta ahí y además mi consultorio y también poder hacer otras cosas.”, (Mujer, 27 años).

“A mí lo que me gustaría sería medio día en equipo porque creo que te enriquece muchísimo y tal vez medio día en consultorio pero... y en ambos lados rentado...”, (Mujer, 24 años).

“Una Concurrencia paga, con algún otro trabajo en algún otro centro de salud o... y complementar con práctica privada, digamos, a mí me gusta la clínica”, (Mujer, 26 años).

 

Observando este ítem del ideal de los psicólogos entrevistados, pareciera advertirse la convergencia con la representación que la frase de De Santos trae; pero una mayor aproximación, permite abordar algunas diferencias.

El análisis de las entrevistas evidencia que en la actualidad, el trabajo ideal se asocia fuertemente a la remuneración (en este caso es probable que el sesgo de la muestra cobre importancia).

Es decir que una primera diferencia con los años pretéritos, está en la cuestión del “honor”. Si en los 60’ la práctica era honoraria, hoy está institucionalizada la práctica ad-honorem y, como se ve por la presencia del ideal del cobro, no es sin consecuencias[4]:

“En hospital o una clínica, pero pago, grupos me gusta e individual también...” (Mujer, 23 años).

En principio que todos los psicólogos tengan trabajo pago, y un pago decentemente, que se pueda vivir de lo que uno estudió tanto tiempo y con gran esfuerzo, eso me parece ya ideal”, (Mujer, 27 años).

“Me parece que es trabajar en equipo, no importa donde sea. Con un equipo interdisciplinario, trabajo rentado, que sabemos que eso motiva mucho mas y que uno tiene que vivir, mas allá de la motivación, tiene que comer... no...” (Mujer, 26 años).

 

Cuando el aspirante a la Concurrencia plantea que su ideal es trabajar en un hospital público por la mañana y en consultorio por la tarde, y agrega “cobrando en los dos lugares” o “más allá de la motivación uno tiene que comer”, está plasmando la contradicción y al mismo tiempo la dificultad de abordar la inserción profesional con un modelo de práctica que responde a otros ideales y a otro momento socio-histórico-cultural y económico.

 

Un último punto ligado al trabajo en el Hospital Público se relaciona con la motivación implicada en dicha práctica:

A mi me gustaría seguir trabajando en hospital siempre, porque me parece que es como mantenerse al día, estar en el hospital... además... (Mujer, 26 años)

A nivel personal yo estoy buscando un hospital por la experiencia para luego poder iniciar algo en clínica privada, siento que me va a dar fortaleza, empuje. Y en clínica privada esa sería otra forma de ingreso. (Mujer, 26 años)

A mi me interesa la clínica también pero más allá de tener un consultorio me interesa el trabajo dentro del ámbito hospitalario, pienso que es importante, que aprendés mucho pero bueno (Mujer, 52 años)

Y entonces bueno, lo que sí me interesaba era transitar por un espacio de formación hospitalario, atender pacientes psicóticos o sea, me interesaba empezar por lo mas complicado (Mujer, ex-concurrente)

 

Estos fragmentos dejan abiertos algunos interrogantes: ¿Se trabaja en el Hospital Público solo por una formación profesional?, ¿Dónde queda la comunidad, el paciente que se atiende?

En relación con esto, en otros fragmentos de las entrevistas, se vislumbra la Representación del profesional egresado de la Universidad Pública en la frase: “Devolver a la comunidad la posibilidad de estudiar gratis”. Pero si lo que interesa es la salud mental de la comunidad ¿no existirían dispositivos más eficaces de atención que la práctica clínica-asistencial-curativa en el Hospital Público?[5]

 

Un ¿falso antagonismo? que aparece también en la historia de las prácticas del campo “psi” y en la formación del psicólogo de la UBA, está dada por el siguiente fragmento, que introduce lo comunitario:

A mi me interesa en principio la idea de lo comunitario, también me interesa la cínica... la verdad es que es una pregunta que me cuesta contestarte porque no se como fusionar estas ideas o cómo sería una implementación práctica de eso si no es como cuestiones separadas, como tener bueno, la práctica clínica por un lado, en un hospital, en un consultorio y aparte la inserción comunitaria, me parece que... me gustaría que pueda ser no como estancos separados, pero todavía no tengo vislumbrado cómo podría ser eso... (Varón, 28 años).

 

Por otro lado, surge el deseo del trabajo comunitario, pero con ciertas dificultades:

“A mi me gustaría laburar desde algún lugar público, trabajando con algún equipo que pueda pensar el nivel comunitario, no solo la atención de consultorio en hospitales, pero que no quede tan marginal como muchas veces son los laburos en los centros de salud...” (Mujer, 27 años).

Bueno, lo que pasa que a mi me gustan dos áreas, tanto el trabajo individual con intervenciones interdisciplinarias como el trabajo comunitario, pero lo que pasa es que en este país se hace un poco difícil, no? trabajo en redes, hay mucho escrito pero poco hecho... (Mujer, 26 años).

 

Habría cierto interés por la práctica comunitaria en el ideal del psicólogo, pero junto con la dificultad inherente al desconocimiento de ésta área de incumbencia, existiría una imposibilidad de imaginar una práctica concreta y, en el lejano caso de hacerlo, surgen más dificultades que posibilidades.

 

En el tema de lo comunitario, existen investigaciones que convergen en conclusiones semejantes a las que se pueden obtener de estas citas:

Los resultados del protocolo auto-administrado en estudiantes de la Carrera de Psicología[6], muestran dos datos análogos:

1°. De los 44 estudiantes del último año de la carrera, 12 (27,3%), responde como trabajo ideal el área clínica; la opción que le sigue, es el área comunitaria con 8 (18,2%), luego “Consultorio privado”, 5 estudiantes y con 4 aparece el “Hospital Público”.

2°. En una de las secciones del protocolo se pide que en una escala de 1 a 5, se le adjudique prioridades a las actividades del psicólogo: los resultados, nuevamente, muestran el avance del área comunitaria: si bien “Realizar tratamientos psicoterapéuticos” está primera con 4.38 de promedio, las que le siguen son: “Realizar acciones de orientación y asesoramiento tendientes a la promoción de la salud mental y a la prevención de sus alteraciones” y “Participar en la planificación, ejecución y evaluación de planes y programas de salud y acción social”, con 4.28 y 4.07 respectivamente.

 

El trabajo ideal del futuro...?

A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos.

Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.

Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoge los pedacitos y los incorpora a su arcilla.

 

Eduardo Galeano, Ventana sobre la memoria (I)

 

El análisis comenzó indagando cómo, de alguna manera, el modelo ideal de práctica del psicólogo no varió en 40 años.

El mantenimiento de este ideal responde, sin dudas, a múltiples y complejos determinantes que se entraman entre los hilos de la Historia del Psicoanálisis en Argentina y su inserción en la Universidad, la enseñanza hegemónica de éste en la Carrera de Psicología, la falta de práctica profesional y promoción de todas las áreas de incumbencia, el Hospital Público y los Servicios de Psicopatología, el estado y la legislación de la profesión, la historia de la Salud Mental en la Argentina, la problemática de la universidad en general y su progresivo alejamiento de la realidad social, entre otros.

La urdimbre que estos hilos generan parece obturar la posibilidad de otra identidad para el psicólogo. Los datos muestran que este joven profesional contempla y admira el pasado, intentando reproducirlo sin poder incorporarlo de manera crítica a una realidad actual muy diferente.

La posibilidad de “romper en mil pedazos” el pasado significa ante todo conocerlo y comprender los determinantes, la génesis de estas prácticas, para luego desnaturalizarlo, desmitificarlo y repensarlo a la luz del acontecer actual. Solo así el profesional podrá incorporar los pedacitos del pasado a su quehacer, desde ese lugar crítico y reflexivo, en pos de imaginar un futuro de mejores inserciones, constructivas, diferentes, creativas.


Bibliografía

 

Agrest, M. y Nemirovsky, M.: “Expectativa laboral de los Residentes de Salud Mental. Análisis de una encuesta en tres Residencias de la Ciudad de Buenos Aires”, Clepios, Una revista para Residentes de Salud Mental, Marzo/Mayo 2001, Vol. VII, N° 1: 6-12.

 

De Santos, B.: “De la necesaria distinción entre orígenes y principios... o de cómo la cronología no hace historia”, en Clepios, Una Revista para Residentes de Salud Mental, Septiembre/Noviembre 1997, N° III, Vol. 3: 120-126.

 

Litvinoff, N. y Gomel, S.: “El psicólogo y su Profesión”, Buenos Aires, Nueva Visión, 1975.



[1] Investigación UBACYT, Categoría Maestría, Dpto. IV, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos Aires. Director Dr. Héctor Scaglia.

[2] Proyecto de Investigación UBACYT Bianual (UO12), Dpto. IV, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos Aires. Director Dr. Héctor Scaglia.

[3] Dicho evento se produjo la mañana del 7 de mayo de 2003 en teatro del Colegio Bernasconi, Ciudad de Buenos Aires.

[4] Cf. con Antman, J.: “El trabajo ad-honorem en los psicólogos. Un acercamiento a la inserción profesional”, IX Jornadas de Investigación de la Facultad de Psicología de la UBA: “Presente y Futuro de la Investigación en Psicología”, Secretaría de Investigaciones, Instituto de Investigaciones, Facultad de Psicología de la UBA, 29 y 30 de agosto de 2002, Buenos Aires, Argentina.

[5] Lamentablemente no es posible en el presente trabajo extenderse en este complejo problema. Será tema de próximas indagaciones.

[6] En el marco del Proyecto de Investigación UBACYT Bianual (UO12), 2001.